En plena campaña electoral, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su principal rival en los comicios de marzo, Benny Gantz, compiten por ser el primero en impulsar el plan de paz de Estados Unidos.

«El plan refleja acertadamente los principios fundamentales de la coalición (centrista) Azul y Blanco (Kajol Laván), ya que ofrece una base para un futuro acuerdo en Oriente Medio», declaró Gantz al anunciar que introducirá el documento para su votación en el Parlamento israelí (Knéset) la próxima semana.

Por su parte, Netanyahu pretende adoptar la propuesta de anexión de asentamientos israelíes en Judea y Samaria (Cisjordania), uno de los puntos más polémicos del plan, en el Gabinete de Gobierno semanal que previsiblemente se retrasará hasta el martes.

El ex enviado de la Casa Blanca para Oriente Medio y uno de los arquitectos de la iniciativa, Jason Greenblatt, aclaró que dicha cuestión debía esperar para su tratamiento hasta después de la cita electoral, por la condición de interinidad del actual Ejecutivo.

La anexión del Valle del Jordán, un estratégico y fértil área de Cisjordania que limita con Jordania, ya había sido defendida por ambos candidatos en la campaña de las elecciones de septiembre.

El plan de paz del presidente de EE.UU., Donald Trump, incluye esta máxima por «motivos de seguridad» y propone además extender la soberanía israelí a los asentamientos judíos en Judea y Samaria.

Netanyahu y Gantz han mostrado posiciones similares con respecto a la cuestión palestina aunque representan alternativas políticas diferentes de cara al electorado.

El primero lidera el Likud, alineado con la derecha nacionalista religiosa y los ultraortodoxos; y el segundo es cabeza de lista de la coalición centrista Azul y Blanco, socio natural de la centro-derecha y centro-izquierda.

El presidente de EE.UU. informó del contenido del plan a los dos candidatos el día antes de la presentación del mismo.

Gantz, que ganó por la mínima los comicios del pasado septiembre y según los sondeos su partido Azul y Blanco será el más votado en marzo, ha sido el primer político israelí sin cargo gubernamental en reunirse personalmente con un presidente de EE.UU. en campaña electoral.

La iniciativa Trump propone un marco de negociación con los palestinos que parte de la anexión de Cisjordania, la eliminación del llamado “derecho al retorno de los refugiados” y plantea una soberanía limitada para un hipotético Estado palestino, con una capital en los suburbios de Jerusalén.

El liderazgo palestino ha rechazado frontalmente la propuesta y asegura que no la aceptará. EFE y Aurora

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