Lag Baomer: Mensaje del Gran Rabino Gabriel Davidovich

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“Según la tradición judía, el 18 de Yiar, que este año se conmemora el martes 12 de mayo, el 33 (לג) de la cuenta de Omer, es un día muy especial en el calendario judío debido a que se festeja Lag Baomer.

El “Omer” era una medida de cebada, que se ofrendaba el segundo día de Pésaj en el Beit Hamikdash, el Gran Templo de Jerusalem (¡que pronto lo veamos reconstruido!). De esta manera, se habilitaba la ingesta de cereales de la nueva cosecha.

A partir de ese día (aunque hoy no se lleva a cabo esta ceremonia), se cuentan con anhelo los 49 días que restan hasta la festividad de Shavuot, cuando recibimos nuestra sagrada Torá en el Monte Sinaí.

Este período coincide con un triste acontecimiento ocurrido hace aproximadamente dos mil años, cuando una epidemia provocó el fallecimiento de miles de alumnos del gran sabio Rabí Akiva. Por este motivo, y en señal de duelo por aquella inmensa pérdida para el pueblo de Israel, no acostumbramos a realizar casamientos en este lapso, entre otras cosas.

Sin embargo, justamente en el transcurso del día de “Lag Baomer”, la epidemia terminó y cesaron las muertes de aquellos alumnos. Es por esta razón, que nuestros sabios establecieron esta fecha como una jornada especial de alegría, y a partir de allí, se vuelven a permitir las distintas celebraciones.

También en Lag Baomer, falleció Rabí Shimon bar Iojai, el autor del Zohar, principal libro de la Cábala. Este gran sabio, era conocedor de lo más profundo y a la vez de lo más elevado de los secretos de la Torá.  Sobre él cuentan nuestros sabios que, en los últimos minutos de su vida, solicitó a sus alumnos que el día del aniversario de su fallecimiento sea celebrado con gran alegría.

Por esta razón, en esta fecha, miles de personas se acercan a Mirón, en el norte de Israel, donde descansan sus restos, a rendirle homenaje. Asimismo, se acostumbra a encender una vela para la elevación espiritual de su alma, y los niños organizan grandes fogatas, para regocijarse bailando alrededor de ellas.

Lamentablemente, este año, nos azota una pandemia que nos entristece, nos confina e impide que podamos festejarlo como en otras ocasiones. Sin embargo, con el gran espíritu que caracteriza al pueblo judío, en cada hogar podemos prender una vela para honrar a Rabí Shimon, festejar con música, alegrar nuestros corazones con la fe de siempre, y confiar en que el Todopoderoso nos va a proteger y retornar pronto a nuestra vida cotidiana aún más fortalecidos. ¡Amén!”