COVID-19: expertos de Israel desalientan el contagio intencional

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Por Abigail Klein Leichman  

Con la variante de Ómicron dominando la escena mundial, no pocos se preguntan si es inteligente contagiarse y superar la enfermedad y que hoy se sabe que aquellos que están vacunados pueden sufrir infecciones leves.

Algunos incluso afirman que estar inoculados y recuperado pueden “disfrutar” de una “súper inmunidad”.

De ese modo, ¿por qué no planear el contagio y conseguir ese súper poder contra futuras infecciones?

ISRAEL21c en Español consultó a especialistas médicos israelíes acerca de este debate. Y esto fue lo que dijeron.

“Siempre estoy en contra de la infección intencional, sobre todo porque aún no tenemos idea de lo que nos hará este coronavirus a largo plazo”, indicó Oren Kobiler, profesor de microbiología clínica e inmunología en la facultad de medicina de la Universidad de Tel Aviv.

Para el experto, un segundo tipo de Ómicron (reportado por primera vez en Dinamarca y Noruega) puede reinfectar a aquellos que se enfermaron con la primera variante de esta cepa.

En ese sentido, Kobiles añadió que incluso si alguien se vuelve “súper inmune” a Ómicron gracias a la vacunación e infección, no es posible saber cuánto duran esos anticuerpos o si pueden proteger contra futuras variantes.

“Si bien es una infección muy leve, al menos en la mayoría de los casos en personas vacunadas y especialmente en jóvenes sanos, no buscaría infectarme si pudiera prevenirla, y definitivamente no infectaría a mis hijos porque no sé qué hará el virus a largo plazo”, explicó.

Mientras el mundo sigue aprendiendo sobre la enfermedad, a Kobiler le resulta curioso que muchas personas tengan más miedo a los efectos futuros de la vacuna que a los del virus.

“Tal como ocurre con la varicela, el virus puede inmunizar mejor que la vacuna pero aun así vacunamos a la población para proteger a nuestros hijos. Decir que el virus parece más inmunizante que la vacuna no significa que no haya que inocularse o que las personas deban exponerse al COVID de forma voluntaria”, expresó el doctor Cyrille Cohen, titular del laboratorio de inmunoterapia de la Universidad Bar-Ilan.

Si bien es cierto que las vacunas actuales son menos efectivas contra la infección con Ómicron -y posiblemente contra futuras variantes- Cohen expresó que aún salvan vidas y reducen la cantidad de casos graves.

“Es simple: no se expongan intencionalmente al COVID. La inmunidad será una consecuencia de infectarse, pero no hay que buscar la infección de forma activa. Para una mejor protección, mejor es recibir una dosis de refuerzo”, manifestó.

“Cuantas más gente se enferma y consigue inmunidad para una cepa en particular, lo que se alienta es la mutación del virus. Es mejor para todos que este virus circule lo menos posible”, señaló por su parte Manfred Green, director del programa de internacional en liderazgo de salud global de la Universidad de Haifa, ex director de Salud Pública de las Fuerzas de Defensa de Israel, y director fundador del Centro de Israel para el Control de Enfermedades

Además de los riesgos obvios de la infección como el COVID prolongado, efectos secundarios como el síndrome inflamatorio múltiple en niños y otros desconocidos, el problema es que cuanto más circula un virus, más variantes nuevas surgen.

El especialista es escéptico acerca del concepto de “súper inmunidad” porque esto implica de forma irreal que si alguien está vacunado y recuperado no puede infectarse. En ese sentido, Green afirmó que el “efecto de refuerzo” es un término más preciso.

“Esto significa que se alcanzará un nivel más alto de anticuerpos porque si alguien está expuesto al virus real se expone a más antígenos que los de la vacuna. En teoría eso podría cubrir a la gente para más subtipos del SARS-CoV-2 pero no necesariamente es una gran ventaja”, detalló.

Green alentó a todos los adultos a vacunarse y a hacer lo propio con sus hijos. Especialmente si, en contra de todos los consejos, deciden exponerse de forma intencional para reducir el riesgo de enfermedades graves y complicaciones.

“No debería haber preocupación por la vacuna para niños. Estos no son medicamentos con efectos a largo plazo. En general se consideran consideran seguras a largo plazo. Hasta aquí, la vacuna contra el COVID tiene un buen historial: luego de la administración de cientos de millones de dosis no parece haber ningún problema de seguridad conocido”, cerró Green.

Fuente: ISRAEL21c

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