Opinión: Solidaridad activa

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(*)Por Bernardo Kliksberg

Naciones Unidas ha producido un informe sobre seguridad humana. Cuando se le preguntó a las personas cómo ven su futuro, y el del mundo, las respuestas inquietan. Seis de cada siete expresaron inseguridad. Sienten que viven en un contexto incierto. Ello desde ya despierta temores, ansiedad y malestar. Sus opiniones surgen de la realidad.

Por una parte está la pandemia que continua presente en buena parte del planeta. Las vacunas gran logro de la ciencia son efectivas, pero los datos recientes indican que mientras cerca del 80% de la población de los países ricos han recibido dos o tres dosis, en las naciones de bajos ingresos solo el 10% recibió una dosis. Junto a ello la crisis climática sigue agudizándose y queda un estrecho margen de tiempo para reducir la emisión de gases invernadero, y bajar el calentamiento global. A lo anterior se suma la guerra que ha causado ya 4 millones de refugiados ucranianos.

Sin embargo, hay también desarrollos estimulantes. Sintetizamos algunos de ellos.

Subió un 25% la solidaridad

El informe de la ONU 2022 sobre la “Felicidad de las Naciones”, que analizó 150 países en base a encuestas Gallup, encontró que durante la pandemia subieron fuertemente los indicadores de solidaridad. En los años 2020-21, aumentaron en una cuarta parte las donaciones, el trabajo voluntario, y la acogida positiva a los refugiados. El informe lo llama “una luz brillante en tiempos oscuros”. Halló asimismo que ayudar al otro, es un pilar fundamental de la felicidad personal y nacional. Los países que encabezan el ranking de felicidad mundial tienen como una de sus características una vigorosa solidaridad interna y externa.

Lideran la tabla los países nórdicos. Finlandia es por quinto año el número 1 en felicidad, seguido por Dinamarca e Islandia. También están entre los primeros Suecia y Noruega. En la base de sus éxitos en felicidad, están asimismo ser los más equitativos del orbe, la gran confianza de la sociedad en las autoridades, y sus ejemplares sistemas universales de salud y educación. Todo ello les da resultados. Las muertes por Covid han sido 27 cada 100.000 habitantes. En el resto de Europa son el triple. Están asimismo entre los 10 primeros, Nueva Zelandia e Israel. Este último pasó del puesto 13 al 9. Tiene uno de los porcentajes de población voluntarizada mayores del mundo. Una de las múltiples expresiones de su solidaridad en acción es que recibió un agradecimiento especial de Ucrania por haber montado en Kiev en plena guerra, un hospital de campaña con 100 médicos, y paramédicos israelíes.

Avances en la lucha contra la malaria

La malaria mató en el 2020, en África, a 627.000 personas, el 80% fueron niños de menos de cinco años. Con apoyo de la cooperación internacional y la Fundación Gates, están en marcha una vacuna con un 77% de efectividad, un ataque genético masivo a los mosquitos que la producen, y otras vías solidarias, que permitirán erradicarla. The Economist estima que se salvarán tantas vidas como las que se llevó el Covid.

Una conducta ejemplar

La mayor donante del mundo es una mujer, Mackenzie Scott. Ex esposa del dueño de Amazon, recibió en su divorcio una fortuna en acciones. Anunció que la donaría integra a causas de interés público. Lo está cumpliendo. Ha entregado desde el 2020, 12.000 millones de dólares a 1.257 organizaciones de avanzada de la sociedad civil. Termina de aportar otros 450 millones para vivienda para desfavorecidos, e importantes montos a ONGs que trabajan con refugiados en Ucrania. Lo hace sin publicidad alguna.

Señala que su meta es promover la equidad, y que prioriza grupos dirigidos por mujeres, y personas de color. Explica que su lema es “ayudando a los que lo necesitan, podemos ayudarnos todos”.

Los ejemplos solidarios referidos, y otros agregables, muestran que el género humano tiene una “resiliencia ética” notable, y que hay motivos fundados para la esperanza en esta hora incierta.

(*) Bernardo Kliksberg es asesor especial de diversos organismos internacionales.