El voluntariado, una fuerza poderosa comprometida con el bien común

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(*)Por Bernardo Kliksberg

La crisis mundial económica, social y ambiental se ha agravado. Hay una gran demanda ciudadana por políticas públicas inclusivas y por solidaridad. El voluntariado, muchas veces marginado y subestimado, está haciendo una diferencia notable.

Recientemente United Nations Volunteers y el PNUD publicaron el Informe 2022 sobre el voluntariado en el mundo “Crear sociedades igualitarias e inclusivas”.

Ya estudios rigurosos, como los de la Universidad John Hopkins, habían mostrado que son una fuerza poderosa. Constituyen la 8ª economía del orbe por lo que generan en bienes y servicios sociales. Según destacó el Informe, viene creciendo.

Algunos datos

Se estima que el 15% de las personas mayores de 15 años hacen trabajo voluntario. Son 862 millones. Un gigantesco ejército de comprometidos con la solidaridad.

Es claro el peso de ONGs líderes en temas claves para el futuro de la humanidad. Entre ellas los ganadores del Premio Nóbel de la Paz, Amnesty International, y Médicos sin Fronteras, Green Peace, Human Rights, Save The Children, Oxfam International, y muchas otras.

Pero junto a las ONGs se halla la contribución diaria de personas a nivel informal.

Nuevas misiones del voluntariado

El Informe 2022 subrayó que el voluntariado se está usando actualmente en una serie de roles no tradicionales. Entre ellos:

 

  • Favorece la aceptación por parte de las comunidades de programas de gobierno, que por ser tales tienen resistencias a pesar de su aporte. Ello por ejemplo se dio con claridad de las normas preventivas que exilió el enfrentamiento de la pandemia con el uso del barbijo, la realización de tests y posteriormente la aplicación de las vacunas.
  • Puede constituirse en una instancia eficiente de control de las políticas públicas y de erradicación de la corrupción.
  • Permite llegar a públicos de áreas marginadas con información que es muy útil que reciban y con mensajes educativos. Es la tarea que están realizando muchas radios comunitarias.
  • Es crucial en los desastres cada vez más frecuentes causados por la crisis climática.
  • Ayuda en la prevención de conflictos violentos.
  • Coproduce bienes públicos junto con el Estado.
  • Facilita la participación ciudadana en la gestión pública.
  • Es de extrema utilidad en el fomento de la creación de organizaciones comunitarias de base.
  • Ayuda a fortalecer y profundizar la democracia.
  • Con su sabiduría, las comunidades voluntarias indígenas son un aliado de excepción para la lucha por el medioambiente y la preservación de la biosfera.
  • Es un catalizador de innovaciones sociales.
  • Ayuda a reequilibrar las relaciones de poder asimétricas, que originan las desigualdades.
  • Tiende puentes entre el Estado y la sociedad civil.
  • Es el eje de alianzas Estado, Responsabilidad Social Empresarial, Sociedad civil.

Entre otros países que han avanzado mucho en este voluntariado renovado, se hallan los nórdicos e Israel. Israel, uno de los líderes mundiales en voluntariado, lo estimula sistemáticamente en la educación formal e informal. Todas las edades forman parte del esfuerzo voluntario que abarca los más variados campos, la educación, el sistema de salud, la protección social, la labor con la tercera edad, la absorción de inmigrantes y otros. El voluntariado, a través de alianzas cada vez más innovativas, produce uno de los porcentajes más altos a nivel internacional del producto bruto.

Direcciones de trabajo esperanzadoras

El informe revaloriza el voluntariado y propone un nuevo contrato social para el siglo 21.

Esta masa crítica integrada por casi 900.000 personas plenas en valores espirituales, y morales, con total disposición de servicio a la construcción de un mundo mejor puede ser un formidable agente de cambio.

Las políticas y los presupuestos públicos deben diseñar programas concretos para estimularla y abrirle amplios espacios de participación. La empresa privada debe fortalecer el voluntariado corporativo que viene progresando, y multiplicar alianzas entre la Responsabilidad Social Empresarial y el voluntariado.

Así como las ciencias médicas han demostrado que el voluntariado es bueno para la salud, que quienes lo practican tienen mejores condiciones de salud psicofísica, es bueno también para la salud de las sociedades, y la construcción de un mundo de una calidad ética, inclusiva, y solidaria, muy superior.

(*) Asesor especial de diversos organismos internacionales.