AMIA continúa trabajando para facilitar el acceso al derecho a la identidad biológica y de origen

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La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) recuerda que continúa brindando un acompañamiento activo a Alejandra Laniado, en la búsqueda que está realizando para descubrir su origen biológico, y las condiciones en las que se produjo la vinculación con sus padres de crianza.

Como se informó oportunamente, Alejandra confirmó, a comienzos de 2021, que no era hija natural de quienes hasta ese momento consideraba sus padres, y en el proceso de indagación se concluyó que pertenece a un grupo de personas criadas en la comunidad judía que atraviesan una situación similar.

Tanto la institución como Alejandra Laniado quieren expresar su agradecimiento por los mensajes que se recibieron luego de que se difundiera el primer comunicado en octubre del año pasado, e instan a todas las personas que puedan tener datos de utilidad, o indicios de información, a que se contacten para compartirlos, y colaborar de esta manera a encontrar la verdad.

La búsqueda de Alejandra para descubrir la identidad de sus padres biológicos y conocer sus raíces avanza gracias a la investigación genealógica genética que brinda la herramienta del ADN ancestral, un método que -mediante un simple hisopado- permite identificar a las personas con las que se comparte el ADN o cuyos parentescos se remontan hasta 5 generaciones para atrás.

El trabajo para facilitar el acceso al derecho a la identidad biológica y de origen de Alejandra continúa también gracias al trabajo articulado con la CONADI (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad), y el plan nacional de identidad biológica que dicho organismo implementa.

SOBRE ALEJANDRA LANIADO

Alejandra creció como hija única, tiene 47 años; está casada y es madre de tres hijas. En febrero de 2021, ante las dudas que ya se le habían presentado sobre su origen biológico, decidió buscar su partida de nacimiento. A partir de sus averiguaciones, descubrió que su caso forma parte de un grupo de bebés, hoy adultos, entregados a familias de la comunidad que no podían tener hijos, en el marco de una red de tráfico que habría operado en la década del ´60 y primeros años de los ´70.

Luego de que Alejandra se acercó a AMIA, la institución conformó un Comité para recabar más información y colaborar activamente con las búsquedas.

De los testimonios recogidos surgió que, en el marco de un condenable accionar, en algunos de esos casos estuvo involucrada una empleada de la entidad (ya fallecida), que por aquellos años se desempeñó en el área social.

A través del comunicado difundido en octubre, AMIA expresó su enérgico rechazo a la condenable y ominosa conducta que esa persona ejerció a espaldas de la institución, y renovó su compromiso con la verdad y con la defensa y promoción de los derechos relativos a la identidad.

Las vías de contacto para aportar información son [email protected] o con AMIA escribiendo a [email protected] o llamando al 4959-8877.