Emotivo homenaje a los desaparecidos judíos

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Por vigésimo año consecutivo, y en el marco del 40° aniversario del regreso de la democracia al país, AMIA y la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos recordaron, el miércoles pasado, a los 1.900 desaparecidos judíos de la dictadura que vivimos en nuestro país entre 1976 y 1983, en un emotivo homenaje que se realizó en Pasteur 633.

El acto tuvo como principales oradores a Amos Linetzky, presidente de la institución; a Emmanuel Kahan, doctor en historia e investigador del CONICET, y a Pablo Gershanik, cuyo padre fue asesinado, en presencia de su familia, cuando se resistió a acompañar a las personas que intentaron secuestrarlo en su propia casa.

 

Amos Linetzky, presidente de AMIA.

La conmemoración, que contó con la conducción de Ariel Cohen Imach, director del Vaad Hajinuj de AMIA, incluyó el testimonio de Mónica Solodky y Rubén Gorbatt,  miembros activos de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos, y referentes del grupo Memoria de Israel. En un conmovedor video, recordaron a sus seres queridos, compartieron su experiencia al llegar a ese país y las sensaciones que los atraviesan en este momento de guerra.

Además, a su turno, Karina Korob, coordinadora de programas y proyectos del Vaad Hajinuj de AMIA, presentó las diversas propuestas educativas, que se realizaron a lo largo del año en torno al eje de la memoria, en las que participaron más de 1.100 alumnos que cursan la primaria y secundaria, de más de 20 escuelas e instituciones.

Emmanuel Kahan, doctor en historia e investigador del CONICET.

Con la magistral interpretación de las canciones “Cinco siglos igual”, de León Gieco, y “Barro tal vez” de Luis Alberto Spinetta, los artistas Ligia Piro y Lito Vitale participaron de la conmemoración que AMIA realiza desde el año 2004 para contribuir a ejercitar la memoria colectiva.

“NUNCA MÁS TAMBIÉN ES HOY”

“Cuando pensábamos que el Holocausto y los pogroms, eran cosa del pasado, nuestras vidas vuelven a estar rodeadas de conceptos como asesinatos, violaciones, secuestros y desapariciones”, manifestó Amos Linetzky, al momento de compartir su mensaje con los presentes. “Lamentablemente, la violencia y el odio no son cosa del pasado. El 7 de octubre en Israel también se asesinó, se violó, se torturó y se robaron bebés”, agregó.

Pablo Gershanik, de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos.

“No denunciar el pogrom sufrido hace un mes, es complicidad. Nunca más también es hoy. No hay espacio para la silenciosa complicidad disfrazada de ignorancia. Frente a los crímenes del terrorismo, la condena debe ser energética y unánime”, enfatizó el presidente de AMIA.

Por su parte, Emmanuel Kahan, investigador del CONICET, y con una amplia trayectoria como educador y formador de docentes, se refirió a “la amenaza en torno a los valores democráticos y a la sociedad democrática”. “Hoy a 40 años del regreso de la democracia y ante una amenaza angustiante, ¿qué significa decir presente?”, se preguntó Kahan. “Es importante que les hablemos a nuestros jóvenes para intentar restablecer la cadena de la transmisión. La experiencia judía, sobre todo la de los familiares de detenidos de origen judío, puede ser muy iluminadora respecto de cómo anhelamos que sea nuestro futuro”, expresó.

Ligia Piro y Lito Vitale.

En representación de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judío, Pablo Gershanik, señaló: “La memoria puede ser un acto de recuperación de un pasado doloroso pero, también una puesta para el futuro. Es importante entender que, en algún punto, lo que nos agrupa no es solamente ese dolor, sino fundamentalmente qué hacemos con eso”, manifestó.

“En el acto de qué hacemos con ese dolor, ejercitamos soberanamente nuestra libertad y la capacitad de hacer algo que los verdugos no tienen la posibilidad de llevarse, y es ese ejercicio de libertad, de recordar y construir hacia adelante”, expresó Gershanik, quien, en el acto, invitó a los jóvenes de las escuelas de madrijim de Hebraica, Macabi y BAMA, a pronunciar, a viva voz, los nombres y apellidos de personas desaparecidas por el terrorismo de Estado. Un emotivo momento que unió a distintas generaciones.