Pasteur 633, fue sede de la Bienal de Arte de Jerusalén

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Con la muestra “Y estos son los nombres”, que se exhibió hasta el martes 14 de noviembre, AMIA se convirtió en una de las sedes de la sexta edición de la Bienal de Arte Contemporáneo de Jerusalén, que debió ser postergada luego de los fatídicos ataques cometidos en el sur de Israel.

La feria de arte contemporáneo que nació en 2013 iba a celebrarse en Jerusalén, del 9 de noviembre al 28 de diciembre de este año. Desde la organización decidieron reversionarla con la realización de una serie de exposiciones que tuvieron lugar en las ciudades de origen de los artistas que iban a formar parte de ella: Roma, Turín, Londres, Buenos Aires, Los Ángeles y Nueva York.

La obra “Y estos son los nombres” se expuso en AMIA a partir del concepto “Tzon barzel” (Bienes intangibles), idea que estuvo presente en cada una de las muestras que se desarrollaron, este año, fuera de Israel.

Se trató de una especial instalación, que sobre paredes de color negro, de 40 metros de largo y 3,5 de alto, tenía escritos con aerosol los nombres de las más de 1.400 víctimas fatales, con el mismo registro estético que tienen los carteles que, en el frente del edificio de la AMIA, recuerdan a las 85 personas asesinadas en el atentado terrorista contra la sede de Pasteur 633.

“Cuando contemplamos los muros en los cuales pintamos cada uno de los nombres, abruma la cantidad, la diversidad, y la vista se nubla. Por un momento, aparece una abstracción de letras sin sentido aparente, pero que inmediatamente hace foco en la historia de cada una de las 1.400 víctimas fatales”, expresó Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de AMIA, y curador de la instalación.

“Escribir los nombres de cada una de las víctimas es perpetuar su memoria e incorporar sus nombres a nuestra propia memoria”, concluyó.