Cumbre Climática Mundial: Interrogantes, tendencias y perspectivas

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(*) Por Bernardo Kliksberg

Se celebró en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, una nueva conferencia universal sobre el clima (COP28). Estuvieron representados 198 países. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, subrayó que estamos en “estado de emergencia climática”. En la reunión estuvieron los máximos dignatarios de 137 países.

Se hicieron presentes personalidades universales como, entre otros, el filántropo Bill Gates y el Premio Nobel, Al Gore, ganador del Oscar con su excepcional documental “Una verdad no convencional”.

La COP28 fue presidida por el ministro de petróleo de los Emiratos. La inauguró señalando que no debía discontinuarse la producción de los combustibles fósiles, como el petróleo, el carbón y el gas natural. Hubo un rechazo muy fuerte a esta posición. Aclaró luego que no quiso decir eso, sino que debería haber una reducción gradual de estas emisiones contaminantes. El 73% de la energía del planeta es producida por dichos combustibles. Generan toneladas de dióxido de carbono, la principal fuente del calentamiento global. Han desestabilizado en gran escala y aceleradamente al medioambiente. El circuito desequilibrador ha sido verificado por la ciencia y la tecnología climáticas. El 98% de ellas coincide en la denuncia del deterioro como un peligro letal para la supervivencia del planeta.

El aumento incesante de la temperatura de la tierra genera deshielos gigantes, aumenta la altura de los mares y los sobre calienta, multiplica los huracanes, las tormentas, los maremotos y tsunamis, las sequías, los incendios boscosos, y suben los daños catastrofales. Tales como la destrucción de Acapulco, Hawái, y otras ciudades, altos porcentajes del Amazonas, vastísimas extensiones de California, Canadá, Australia, y la diseminación de humo tóxico.

El Foro de Davos resaltó que la tierra se está volviendo invivible para multitudes de pequeños campesinos pobres, niños y madres vulnerables.

Es imprescindible cambiar de combustibles fósiles a energías limpias para el 2030, afirma la ONU, antes de que la temperatura suba un 1,5 sobre la de 1850 y la magnitud de los desastres sea inmanejable y estemos en territorio desconocido.

En Dubái los países ricos en fósiles, entre ellos Rusia, Irán, y los Emiratos, con Arabia Saudita a la cabeza, reclamaron que solo se haga referencia al camino gradual y lento. En cambio, el mundo en desarrollo y la Unión Europea, rechazaron de plano ese enfoque. Requirieron que se fije un calendario con metas y fechas concretas de pasaje a las energías limpias, como la solar, eólica, mareomotriz, hidrógeno blanco, y otras. Demandaron que su producción se triplique para el 2030.

También abogaron por los autos eléctricos. La presidencia de la COP enfatizó que las decisiones deberían ser por consenso, lo que obstruía la propuesta de la intensificación rápida del uso de las energías renovables. Finalmente, se acordó un texto que habla de un periodo de transición, pero que no fija fechas precisas.

Pelear por la naturaleza antes de que sea tarde

El gradualismo en la COP, el no aporte de los fondos para mitigar o atenuar la emergencia climática en la mitad de la población mundial, está llevando a destrucciones ambientales, explotan la pobreza, las desigualdades, la pandemia y las migraciones forzadas.

Se puede hacer diferente, como lo están países como los nórdicos, Costa Rica, Uruguay e Israel.

Israel cuando se fundó en 1948, uno de los más desérticos del orbe, con grandes avances en ciencia y tecnología, y compromiso total con la naturaleza, logró convertirse en una potencia en energías limpias. Rescata cada gota de agua, es el número uno en reciclaje de agua utilizada, pioneriza la desalinización de los mares, tiene las mayores torres de energía solar, ha creado una agricultura de precisión aplicando inteligencia artificial a la producción agroindustrial, desarrolló una invención para almacenar energía limpia que se va a instalar en España, y otras innovaciones protectoras del ambiente. Tiene una población de árboles récord.

Los micro ejemplos de prácticas ambientales virtuosas cunden. Una escuela rural cafetalera en Colombia no tenía biblioteca, ni internet. Un nuevo maestro puso a los alumnos a localizar las partes contaminantes del café que se producía. Eliminaron 5 componentes y generaron un café puro y de alta calidad. La escuela ganó 30 premios nacionales e internacionales.

Es posible librar la lucha en defensa de la naturaleza. En realidad no hay otro camino que darla.

(*) Bernardo Kliksberg es asesor especial de diversos organismos internacionales.