AMIA exhibe “Evidencias”, la muestra de Enrique Shore

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Hasta el viernes 31 de mayo hay tiempo de visitar la muestra “Evidencias. Fotografías de Enrique Shore”, la impactante exposición con la que AMIA decidió conmemorar los 40 años de la entrega, al presidente Raúl Alfonsín, del informe final de la Comisión Nacional Sobre Desaparición de Personas (CONADEP), “Nunca Más”.

Con curadoría de Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de la institución, la muestra está conformada por una selección de fotografías que Shore tomó, cuando fue convocado, por la Comisión para registrar las imágenes que acompañarían las denuncias y pruebas relevadas que fueron remitidas a la Justicia, para averiguar el destino de las personas desaparecidas, a manos de la última dictadura militar.

“Cuatro décadas después, estas fotos nos constituyen, ya son parte del cuerpo social y de la memoria colectiva de nuestro país. Son parte de nuestro patrimonio visual. Y son, en esencia, como lo dice el título de la muestra, evidencias de lo que ocurrió”, asegura Kapszuk en el texto curatorial de la exposición.

A través de 176 fotografías, “Evidencias” abarca tres grandes temas en los que Shore se destacó a lo largo de su notable carrera. Por un lado, la exhibición presenta 83 imágenes sobre el trabajo que realizó para acompañar el informe sobre las desapariciones forzadas, los secuestros y asesinatos cometidos entre 1976 y 1983.

Para hacer su tarea, Shore recorrió cada uno de los centros clandestinos de detención, visitó las celdas, estuvo presente en las cámaras de tortura, y escuchó, de primera mano, los relatos de los desaparecidos liberados. “Todo eso hizo que tomaran forma concreta todas las fantasías que tuve sobre este tema”, escribió Shore, en un cuaderno con notas en las que fue plasmando, durante 1984, sus impresiones sobre la tarea que le fue encomendada.

“El Juicio a las Juntas estableció un antecedente histórico que puso a la Argentina en una posición de referencia jurídica y moral universalmente reconocida. Tuve el honor, el privilegio y la responsabilidad de aportar una pequeña contribución a ese trabajo, que efectivamente fue, un poco, asomarse al infierno, como dijo Magdalena (Ruiz Guiñazú, integrante de la CONADEP). Pero era y sigue siendo necesario”, remarcó.

Además de las fotos que probaron los delitos y de la represión ilegal cometidos por la dictadura,  “Evidencias” presenta también 75 fotografías sobre la temática general de los derechos humanos.

Tal vez, para contrarrestar el horror que debió registrar, Shore se dedica últimamente a la fotografía de naturaleza, y en particular a fotografiar “pequeños pájaros que cantan y vuelan en libertad”.

“Inmortalizar un momento de sus vuelos también es producir evidencias de la realidad, que para mí es una de las funciones fundamentales de la fotografía documental: detener el tiempo, y generar una imagen que ayude a preservar la memoria de un momento que existió, aunque no queden casi rastros, y haya quienes quieran negarlo u olvidarlo”, reflexiona el fotógrafo.

Con entrada gratuita, la muestra “Evidencias” podrá visitarse, hasta el viernes 31 de mayo, en el Espacio de Arte AMIA, en la calle Pasteur 633, de lunes a jueves de 10 a 19, y los viernes de 10 a 16. Para ingresar, es necesario concurrir con DNI.

Pozo de Quilmes, Pcia. de Buenos Aires, 18 de mayo 1984 Alfredo Maly, un ex-detenido/desaparecido durante el reconocimiento en la celda donde estuvo secuestrado en el Pozo de Quilmes, reconoce la inscripción “Dios Mío Ayúdame” que él había grabado en la pared cuando estuvo detenido en ese lugar. (Sostiene el encendedor porque no había luz).

SOBRE ENRIQUE SHORE

Nació en Buenos Aires, en 1956. Comenzó a trabajar como reportero gráfico en la agencia SIGLA durante el Mundial 78.  Fue reportero gráfico en Diario Popular, hasta irse a estudiar fotoperiodismo en la Universidad de Missouri, gracias a una beca de la Sociedad Interamericana de Prensa.

Regresó a Buenos Aires en 1983. Trabajó como fotógrafo freelance para New York Times, y las revistas Time, Newsweek y Fortune, a través de la agencia Woodfin Camp de Nueva York.

Durante 1984 trabajó como fotógrafo oficial de la CONADEP.

En 1985 Reuters lo contrató como jefe de fotografía para Argentina, Uruguay y Paraguay.

En 1989 se trasladó a España donde fue editor gráfico de Reuters para la península Ibérica.

A fines de 2013, se radicó en Nueva York, donde ejerce como fotógrafo y videógrafo independiente.

Como reportero gráfico y editor cubrió todo tipo de eventos, desde la primera guerra del Golfo, alzamientos militares, visitas papales, elecciones y cumbres presidenciales hasta juegos olímpicos y mundiales de fútbol.

Fue miembro de la comisión directiva de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), y participó en sus muestras colectivas.

En España, dio clases sobre fotografía digital, fotoperiodismo, derechos de propiedad intelectual y servicios de agencia en varias universidades españolas. Impartió talleres de fotoperiodismo para la Reuters Foundation en Líbano (1999), Guatemala (2000) y Grecia (2001).

Impartió una clase dentro del curso Arte, Comunicación y Memoria, organizado por Elio Kapszuk para FLACSO y AMIA (2022).

Fue jurado en numerosos concursos de fotoperiodismo incluyendo la Real Federación Española de Fútbol y las dos primeras ediciones del Premio Visao de Fotojornalismo en Portugal.