Profesionales del área social visitaron el Centro de Atención Integral para Personas Mayores

En el marco del primer “Encuentro de Programas Sociales Comunitarios Latam”, que organizó el Joint Distribution Committee, profesionales que se desempeñan en el área social de las comunidades judías de Argentina, Chile y Uruguay visitaron el Centro de Atención Integral para Personas Mayores de AMIA.

En la sede de Uriburu 650, el martes 28 de junio, la delegación fue recibida por la directora del departamento de Programas Sociales, Fanny Kohon; el coordinador del área de Personas Mayores, Sebastián Fridman, y la coordinadora de Servicios Sociales de la institución, Paula Jait.

Durante el encuentro, los participantes se interiorizaron sobre las distintas propuestas recreativas, culturales y terapéuticas, que desarrolla el equipo profesional de AMIA para los concurrentes del Centro de Día. También conocieron los diferentes programas sociales que la entidad brinda a las personas mayores que asisten a su sede.

La delegación también fue invitada a recorrer la plaza seca de la sede de Pasteur 633, donde -entre otros homenajes- se encuentra el monumento del artista israelí Yaacov Agam que representa, a través del arte, el compromiso de la entidad con la memoria y el reclamo de justicia, y “El Muro de la Memoria” del artista Martín Ron.

El “Encuentro de Programas Sociales Comunitarios Latam”, que se desarrolló del domingo 26 al martes 28 de junio, también incluyó una jornada de debate y reflexión en el Club Naútico Hacoaj, la visita al Banco Comunitario de Medicamentos de la Fundación Tzedaká y un recorrido por la Fundación de Acción Social de Jabad.

Viaje educativo a Israel para jóvenes destinatarios del Servicio Social

Gracias a un acuerdo realizado entre Taglit – Birthright Israel Internacional y AMIA, del 12 al 24 de julio, un grupo de 21 jóvenes destinatarios y destinatarias del Servicio Social de la organización viajarán a Israel, en lo que constituye la primera experiencia de estas características que tiene lugar en la historia de la institución.

“El objetivo del proyecto Taglit- AMIA es brindar igualdad de oportunidades a todos los jóvenes para poder viajar, más allá de la situación de vulnerabilidad socioeconómica que atraviesan”, señalaron desde el área social de la entidad.

“La iniciativa responde a unos de los objetivos centrales del Servicio Social, que es el de promover la inclusión social y comunitaria. Taglit es una palabra hebrea cuya traducción significa descubrimiento. La propuesta, como su nombre lo indica, ha sido pensada para que todo joven judío pueda conocer Israel y de esta forma, acercarse a sus raíces, a la historia y a la cultura”, detalló Paula Jait, coordinadora del Servicio Social de AMIA.

La realización del proyecto es posible gracias a los esfuerzos coordinados por las organizaciones, que se unieron para hacer posible este sueño. “Es una oportunidad única, que incluye para los participantes pasajes aéreos, alojamiento, régimen de comidas completo, excursiones y seguro de viaje”, detallaron desde el Servicio Social de AMIA.

El viaje educativo contempla visitas por distintas regiones de Israel, como el sur, el Golán, y los pueblos cercanos a la franja de Gaza. También recorrerán las principales ciudades como Tel Aviv, Jerusalén y Haifa.

En los meses previos al viaje, se desarrollaron distintos encuentros presenciales, en los que se abordaron temáticas vinculadas con la integración del grupo y la identidad judía. El próximo martes 6 de julio se realizará la despedida de la delegación en la sede de Pasteur 633.

“Se trata de un proyecto que nos permite poner en acción los valores que nos guían: la integración, la igualdad de oportunidades, la solidaridad y la tradición”, remarcaron desde el área social de AMIA.

Reabre sus puertas “Beguidim”, el ropero comunitario de la entidad

Totalmente renovado y refaccionado, el próximo martes reabre sus puertas para la atención directa al público, “Beguidim”, el ropero comunitario de AMIA, que funciona en Uriburu 650.

“Beguidim” significa “los cuidadores o guardianes de la ropa” y bajo este concepto, el departamento de Programas Sociales enmarca la tarea que realiza al ofrecer un espacio solidario, que actúa como intermediario entre quien ofrece la ayuda y quien tiene la necesidad de recibir.

“Es una gran alegría reabrir el ropero, y poder hacerlo bajo estas nuevas condiciones, que mejoraron sustancialmente el lugar”, señaló Eliana Epelbaum, coordinadora del área de Voluntariado de AMIA. “Este relanzamiento fue posible gracias al equipo de Programas Sociales, de Infraestructura y de todos los voluntarios que participan del proyecto”, agregó.

En un encuentro que se realizó el martes pasado, para dar a conocer las nuevas comodidades y disposiciones del lugar, Fanny Kohon, la directora de Programas Sociales, destacó la importancia de esta iniciativa.

“Se trata de un recurso que se pone a disposición de quien lo necesita, para que pueda ejercer su derecho de tener una vestimenta digna, una nueva prenda para usar en este invierno”, afirmó. “Este relanzamiento fue pensando en las necesidades de los destinatarios, quienes tienen derecho a venir a un lugar cálido, a elegir las prendas y a recibir la mejor atención”, destacó.

Además de contar con un probador, el ropero cuenta ahora también con un espacio que utilizarán las “Tejedoras Solidarias” de AMIA para realizar sus prendas y guardar sus confecciones, antes de que sean donadas.

El ropero “Beguidim” funcionará todos los martes en dos horarios: de 10 a 12, y de 13:30 a 15:30. En esos horarios, siempre con cita previa, pueden concurrir a Uriburu 650, planta baja, tanto quienes quieren entregar sus donaciones de ropa, como quien se acerque a buscar las prendas que necesite.

Para solicitar el turno, se debe llamar al 4959-8810, o escribir un correo a mail roperocomunitario@amia.org,ar

“Recibimos donaciones de ropa para personas adultas y niños; sábanas, frazadas, toallas y colchones. Todo se debe encontrar en perfecto estado”, señalaron los organizadores de esta iniciativa, quienes informaron que las “prendas serán entregadas a personas destinatarias de los programas sociales de la institución, o a quienes presenten una derivación formal de otra organización”.

La tarea de selección de la ropa que se recibe, la clasificación por talles y modelos, y la distribución en las estanterías, es un trabajo que se realiza conjuntamente entre voluntarios y profesionales de la institución.

Participación en el XXII Congreso Mundial de Gerontología y Geriatría

Mediante la presentación de un abstract (resumen) que comprendió de qué manera el Servicio Social asistió y contuvo a las personas mayores durante la pandemia, AMIA participó en el XXII Congreso Mundial de Gerontología y Geriatría, que se desarrolló de manera virtual del 12 al 16 de junio.

Las jornadas fueron organizadas por la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría, una entidad que trabaja para promover la excelencia en la investigación y entrenamiento en Gerontología, y que desarrolla actividades con el fin de potenciar la calidad de vida y bienestar de todas las personas en su experiencia del envejecimiento.

El abstract que se elaboró desde el área de Programas Sociales se centró en los resultados de la investigación realizada a la población atendida por del Servicio Social de la entidad, que se enfocó especialmente en la situación de las personas mayores.

“De esta manera, se pudo analizar detalladamente el impacto que ha tenido el COVID-19 en sus condiciones de vida”, puntualizó Paula Jait, coordinadora de Servicios Sociales de la institución.

“La presencia de AMIA en este congreso adquiere gran relevancia ya que se trata de un encuentro que está considerado el más importante desde el punto de vista académico en temas de gerontología a escala global”, sostuvo Fanny Kohon, directora de Programas Sociales de la institución.

En la elaboración del abstract  también participaron, además de la directora y la coordinadora mencionadas, Sebastián Fridman, Karina Kroudo, y Laura Guardia Mayer.

“La promoción de los derechos de las personas mayores es un eje prioritario y permanente de nuestra tarea cotidiana. Tras la declaración de la pandemia, no sólo nos ocupamos de seguir de cerca y analizar los efectos que el aislamiento interpersonal provocó puntualmente en este segmento de la población, sino también de implementar y brindar soluciones concretas ante las necesidades que se fueron presentando”, aseguró  Sebastián Fridman, coordinador del área de Personas Mayores de AMIA.

“A pesar del confinamiento, encontramos alternativas para seguir comunicados, para seguir compartiendo espacios, y para seguir brindando las respuestas tendientes a garantizar las necesidades primarias, como lo son la alimentación y la salud”, agregó.

De las conclusiones obtenidas en el estudio, se puede mencionar que “si bien al analizar la situación socioeconómica de las personas atendidas por el Servicio Social de AMIA, desde un enfoque multidimensional, los hogares compuestos exclusivamente por personas mayores tuvieron comparativamente mejores condiciones de vida que el resto de la población (ya que en su mayoría cuentan con ingresos provenientes de la cobertura previsional y han recibido un refuerzo en sus prestaciones desde el inicio de la pandemia por haber sido considerado un grupo de riesgo)”.

A su vez, es importante considerar que “desde una perspectiva más integral, con el advenimiento de la pandemia se vieron expuestos a  enfrentar una creciente fragilidad psicofísica como así también, vieron significativamente afectada su integración familiar, social y comunitaria”, señala el estudio.

“Teniendo en cuenta lo expuesto, AMIA desarrolló diversas estrategias de apoyo enfocadas a reducir el impacto que el COVID-19 generó sobre las condiciones de vida, y a través de diferentes iniciativas, promovió nuevas formas de inclusión, integración y socialización”, se dejó constancia en el resumen presentado y expuesto en el congreso internacional.

AMIA y Shalom Bait renovaron su convenio de cooperación

AMIA, a través de su departamento de Programas Sociales, y la organización Shalom Bait renovaron el convenio de cooperación por el cual se dará continuidad a los programas que abordan la problemática social de la violencia familiar.

En el encuentro en el que se firmó el seguimiento de los proyectos que se realizan en conjunto, participaron, por parte de AMIA, la directora del área de Programas Sociales, Fanny Kohon, y la coordinadora del Servicio Social, Paula Jait. En representación de Shalom Bait, estuvieron presentes, en la reunión que se desarrolló el 2 de junio en Uriburu 650, la directora, Fernanda Tarica, y la coordinadora del área Jurídica, Diana Rosenhek.

Tras la reunión, las instituciones acordaron -además de dar continuidad a la derivación, articulación y orientación sobre situaciones de violencia familiar y de género, a las personas que se atienden en el Servicio Social de AMIA- que se organizará conjuntamente una acción por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora cada 25 de noviembre, con el fin de visibilizar y concientizar a la sociedad sobre esta problemática.

Por  último se acordó que se desarrollará una capacitación para el equipo profesional del departamento de Programas Sociales de AMIA y una jornada de formación abierta al público en general.

Desde el año 2005, AMIA y Shalom Bait mantienen un acuerdo de trabajo y cooperación, que se renueva cada año, para desarrollar en conjunto diversas acciones para prevenir la problemática de la violencia doméstica, que afecta particularmente a las personas más vulnerables de la trama social como son los niños, las mujeres y las personas mayores.

Acerca de Shalom Bait

Shalom Bait es una asociación civil sin fines de lucro dedicada a combatir la violencia familiar.  Cuenta con un equipo interdisciplinario de profesionales especializados en la temática, que trabajan para concientizar, prevenir y dar respuestas a las personas que padecen situaciones de violencia en todas sus formas, y promover el derecho de todos a vivir en un hogar sin violencia.

Análisis del impacto de la pandemia en los hogares atendidos por AMIA

Con el objetivo de profesionalizar aún más la tarea social que se realiza, y poder contar con información estadística confiable para diseñar nuevos proyectos, el área de Programas Sociales de AMIA y el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, continúan realizando una tarea conjunta de análisis de las condiciones de vida de la población atendida por el Servicio Social de la institución.

En este marco, el martes 16 de mayo, presentaron el último informe que elaboraron en conjunto para dar cuenta, desde un enfoque multidimensional, de lo sucedido durante el primer año de la pandemia en los hogares que recibieron asistencia por parte de AMIA.

Para el estudio, que cuenta con autoría del investigador Juan Ignacio Bonfiglio, y la coordinación a cargo de Agustín Salvia, director del ODSA, se analizó a la población en tres grupos diferenciados: hogares con menores de 18 años, hogares sin menores de 18 años, y hogares conformados solo por personas de 60 años y más. Y se trabajó sobre la base de cinco dimensiones: la vivienda, el acceso a la salud, la educación, el empleo y la seguridad alimentaria para la población analizada.

El relevamiento de los datos estuvo a cargo del equipo de Programas Sociales de AMIA, quien también se ocupó de realizar entrevistas cualitativas para profundizar la investigación social efectuada.

En la presentación, la directora del área de Programas Sociales de la institución, Fanny Kohon, ponderó la importancia de este tipo de estudios para “entender, monitorear y atender de manera específica y direccionada a la población asistida por la institución. A su vez, contar con información confiable nos permitió lograr financiamiento para llevar adelante nuevas iniciativas y fortalecer los programas de protección, y nos permitió también presentarnos en congresos internacionales de renombre para contar nuestra experiencia de trabajo social, durante la pandemia.”

Entre enero y marzo de 2020, antes de la pandemia por COVID-19, ya se había realizado un relevamiento de 700 hogares atendidos por el Servicio Social y luego una actualización de 600 hogares entre febrero y mayo de 2021, transcurrido un año de la emergencia sanitaria.

“De esta forma, nos fue posible comparar cómo impactó la crisis desencadenada por la pandemia en sus condiciones de vida y acceso a derechos”, señaló la directora de Programas Sociales de AMIA.

CONCLUSIONES DEL INFORME

Del informe se desprende claramente que, por la fuerte crisis generada a causa de la emergencia sanitaria, en los tres tipos de hogares analizados se incrementó la pobreza y la indigencia; es decir, que todos los grupos etarios estudiados empeoraron sus condiciones de vida, las cuales se hubieran agravado aún más si no se hubieran recibido asistencia directa o transferencias por parte de AMIA o del Estado.

“Los hogares con niños son los que han sido los más vulnerables a la pobreza en términos relativos, porque en ellos hay menos personas que generan ingreso en el hogar, y en muchos casos también los ingresos tienen a ser más bajos”, explicó Juan Ignacio Bonfiglio. “La población mayor fue la que menos impacto sufrió en relación con los hogares con hijos”, agregó.

Si bien al analizar la situación socioeconómica y desde un enfoque multidimensional se observa que los hogares de personas mayores tienen comparativamente mejores condiciones de vida que el resto de la población atendida, “es importante considerar que desde una mirada más integral este grupo registró durante la pandemia una creciente fragilizaciónpsico-física y vio debilitada significativamente su integración familiar, social y comunitaria”, se señala en el informe.

“Es por ello, que desde AMIA se desarrolló una estrategia de acompañamiento enfocada en reducir el impacto que el COVID-19 tuvo sobre las condiciones de vida de esta población y promover nuevas formas de socialización”, sostuvo Fanny Kohon. “A su vez, para el resto de la población se desarrollaron estrategias diferencias tendientes a mejorar ingresos para cubrir sus necesidades básicas, proteger su inclusión comunitaria y promover el acceso a derechos.”

EN SUS PROPIAS PALABRAS

Ante la situación inicial de aislamiento preventivo de la población general, y de las personas mayores en particular, por ser el grupo de mayor riesgo, el área de Programas Sociales adaptó rápidamente las modalidades de trabajo para seguir dando respuesta a las nuevas demandas que emergieron.

Este cambio se refleja en los diversos testimonios que se relevaron entre las personas entrevistadas, y que formó parte del estudio cualitativo:

“Me han dado la atención debida como un ser humano.” “En AMIA una encuentra mucha contención.”  “Es extraordinaria la manera en que están organizados, me emocioné muchísimo, porque una cosa es verlo, y otra cosa es necesitarlo y darte cuenta que hay una institución que brinda ayuda y solidaridad.”

Durante el período analizado se registró un aumento significativo de pedidos de contención y asistencia integral, especialmente de personas mayores que se encontraban solas, y que requerían asistencia para realizar tareas de la vida cotidiana. También se registró una creciente fragilización de las personas mayores y de la población con problemas de salud mental.

En este contexto, se buscó fortalecer el acompañamiento a través de los equipos del Servicio Social, del Centro Integral de Personas Mayores, y del programa de voluntariado Lebaker, que capacitó a más de cien personas para brindar contención a las personas mayores más vulnerables. Los testimonios recogidos dan cuenta de la importancia de este acompañamiento.

“Para mis amigas, un video o participar de un llamado, llenaba su día. No las dejaba sentirse solas. A mí me siguen mandando un cuento semanal, es un audio, para que yo escuche y me relaje. A mí me parece que eso ayuda. Fue fundamental.”

Además, se reconvirtió la prestación alimentaria del comedor de la sede de la calle Uriburu en un servicio de viandas domiciliarias, que se entregó durante toda la pandemia a más de 300 personas mayores y se amplió la cobertura y el monto de la tarjeta alimentariaLos destinatarios valoraron esta asistencia, como lo reflejan las siguientes expresiones:

“Con la pandemia me ayudaron bastante, porque me acercaban la comida, fue una ayuda para mi bastante buena. Me la acercaban con un remise, me equilibró mucho mi parte del dinero y fue importante no tener que salir a hacer compras.”

TRABAJO CONJUNTO

AMIA y el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) emprendieron, en 2019, un trabajo de colaboración, con el objetivo de realizar procedimientos que permitan el aprovechamiento de los registros de la Nueva Historia Social (NHS) como herramienta de análisis para dar cuenta de las condiciones de vida de la población atendida por el Servicio Social de la institución.

De esta forma, se diseñó una herramienta que permite contar con información sistemática e integrada de una multiplicidad de factores con un enfoque multidimensional de la pobreza, como insumo para el diseño, monitoreo y evaluación de los servicios y prestaciones sociales de AMIA.

Visitó la AMIA la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat del gobierno porteño

Las autoridades de AMIA recibieron, el miércoles 4 de mayo en la sede de Pasteur 633, a la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat del gobierno porteño,  María Migliore, y al subsecretario de Fortalecimiento Personal, Familiar y Comunitario,  Mauricio Giraudo.

Los funcionarios fueron recibidos por el director ejecutivo de AMIA, Daniel Pomerantz, el secretario de Programas Sociales, Gabriel Gutesman y la directora del Departamento de Programas Sociales, Fanny Kohon.

La reunión se enmarcó en la agenda de encuentros institucionales que la entidad lleva adelante para promover el espíritu de cooperación y el trabajo mancomunado entre el Estado y la sociedad civil, para brindar respuestas a la población que se encuentra en situación de vulnerabilidad social.

En el encuentro se abordaron temas vinculados con la necesidad de reforzar los planes de asistencia para las familias, y con el apoyo a nuevas iniciativas de producción y empleo.

Destinatarios del Servicio Social recibieron los productos de Pésaj

Como todos los años, el Departamento de Programas Sociales de AMIA organizó la entrega, a más de mil personas destinatarias, de los productos tradicionales de la festividad de Pésaj.

Para que puedan compartir y cumplir con las costumbres de esta celebración, los concurrentes del Centro Integral de Personas Mayores, voluntarios y familias del Servicio Social de la institución, recibieron una caja de matzá y una caja de harina de matzá.

Los organizadores informaron que, bajo estrictos protocolos sanitarios y con cita previa en la sede de Uriburu 650, la distribución de los productos continuará hasta el jueves 14 de abril.

Todos los años, el área de Programas Sociales de AMIA realiza estas entregas antes de la festividad de Pésaj, para acompañar a las familias en estas fechas tan especiales y para que puedan vivenciar esta celebración “haciendo honor a nuestro legado, nuestras raíces y nuestra tradición”, señalaron desde el Departamento de Programas Sociales.

Pésaj significa “pasaje” en alusión a las casas del pueblo judío que fueron salteadas en el momento en que se lanzó la última plaga, la cual condenaba a muerte a los primogénitos. Como es tradición, durante 8 días se evita el consumo de todo alimento fermentado o leudado (jametz), en recordación a la huida de Egipto, en la que no hubo tiempo de dejar leudar el pan y el resultado fue la Matzá.

“Cada año, esta festividad nos invita a renovar el sagrado mandato universal que nos une, y a reconocernos en nuestra capacidad de emerger y resurgir como pueblo”, remarcaron.

Finalizó el programa de verano para destinatarios del Servicio Social

Gracias a un acuerdo entre AMIA y el Centro Comunitario Kadima, durante enero los hijos de familias destinatarias del Servicio Social de la institución tuvieron la oportunidad de asistir a la colonia de verano.

Hasta el viernes 28 de enero, niñas y niños a partir de la sala de 18 meses y hasta sexto grado, pudieron disfrutar de las distintas propuestas recreativas, talleres y actividades deportivas, a cargo del equipo integrado por profesores, docentes y madrijim.

Según indicaron desde el Servicio Social de la institución, esta alianza, que se celebró por tercer año consecutivo, permitió a las familias contar con un recurso fundamental para que sus hijos puedan divertirse y participar de actividades al aire libre durante el período del receso escolar.

Campaña solidaria de AMIA por la “Vuelta a clases 2022”

Como ya es tradición todos los años, AMIA lanzó su campaña para que niños, niñas y adolescentes, destinatarios de los programas sociales de la institución, puedan empezar las clases con todos los elementos que necesitan para usar en el aula.

Para cumplir con este propósito, la entidad convoca a los interesados en colaborar, a ser parte de esta iniciativa solidaria, realizando una donación que permita lograr la entrega de más de 300 kits escolares para jardín, primaria o secundaria. Para conocer los diferentes montos que se pueden aportar y saber más datos sobre el alcance de la campaña “Vuelta a clases 2022”, se puede ingresar aquí.

“Llevamos adelante esta acción para que los niños, niñas y adolescentes, alcanzados por nuestros proyectos sociales, puedan contar con todo lo que necesitan para comenzar el ciclo lectivo. Se trata de una iniciativa que nos permite destacar la importancia de garantizar una experiencia educativa con igualdad de oportunidades, a la que todos podemos contribuir”, expresaron desde el Departamento de Programas Sociales de AMIA.

Para consultas o solicitar más información, las personas interesadas en participar de la campaña, pueden ingresar al sitio web amia.org.ar/amiasocial/ o a bit.ly/3Hbh53C