Colonia de verano para destinatarios del Servicio Social

Gracias a un acuerdo entre AMIA y el Centro Comunitario Kadima, durante enero los hijos de familias destinatarias del Servicio Social de la institución tienen la oportunidad de asistir a la colonia de verano.

Hasta el viernes 28 de enero, niñas y niños a partir de la sala de 18 meses y hasta sexto grado, podrán disfrutar las distintas propuestas recreativas, talleres y actividades deportivas, a cargo del equipo integrado por profesores, docentes y madrijim.

Según informaron los organizadores de la colonia, que tiene lugar en la sede de la localidad de Moreno de Kadima, todas las actividades que allí se realizan fueron pensadas en función de los protocolos de prevención vigentes.

“La alianza institucional que mantenemos por tercer año consecutivo permite a las familias contar con un recurso fundamental para que sus hijos puedan divertirse y participar de actividades al aire libre durante el período del receso escolar”, expresaron desde el Departamento de Programas Sociales de AMIA.

Sigue abierta la inscripción para los “Clubes TED-Ed”

Organizados por el área de Infancia y Adolescencia de AMIA, el próximo jueves 5 de agosto, a las 17, comenzarán los encuentros de “Clubes TED-Ed”, un espacio educativo, destinado a jóvenes entre 12 y 18 años para reflexionar y compartir sus ideas entre pares.

Durante tres meses, con la guía y el acompañamiento de facilitadores que pertenecen al equipo de AMIA, los participantes recibirán herramientas y estrategias de comunicación efectiva que los ayudarán en su exposición final.

“Nos sumamos a esta propuesta, que busca que las voces de la juventud sean escuchadas, para generar experiencias transformadoras, brindando un espacio para que los jóvenes puedan comunicar sus ideas, a través de un proceso similar al que experimentan los oradores de las ‘Charlas TED’”, expresaron los organizadores.

“La capacitación finalizará con un evento de cierre en el que cada participante podrá compartir su idea”, agregaron.

La convocatoria, que es gratuita y se dictará en formato virtual, sigue abierta. Para completar el formulario de inscripción ingresar a: https://forms.gle/Rcv7m7Qbf521LSiU9

Para más información, las personas interesadas pueden enviar un mail a infanciayadolescencia@amia.org.ar o acceder al sitio web amia.org.ar/amiasocial/infancia/clubes-ted-ed/.

AMIA sigue brindando asistencia integral a las familias más vulnerables

Ante el fuerte impacto que el segundo año de pandemia está registrando en los integrantes más vulnerables de la comunidad, y con el fin de acompañar, asistir y contener, AMIA continúa multiplicando sus acciones y brindando más prestaciones de carácter social a las personas y familias que hoy más lo necesitan.

“En estos momentos tan duros y complejos que atravesamos, desde la institución continuamos destinando nuestros máximos esfuerzos para seguir estando cerca de quienes se encuentran en situaciones de fragilidad social y necesitan recibir soluciones y respuestas con premura”, señaló Fanny Kohon, directora del área de Programas Sociales de la entidad.

Desde que se decretó la pandemia en marzo de 2020, y ante el aumento significativo de la demanda de sus servicios, AMIA se enfocó en reforzar su tarea comunitaria, poniendo en acción los valores asociados a su misión: solidaridad, equidad e inclusión.

A catorce meses de la emergencia social y sanitaria, la institución continúa trabajando para garantizar, de manera integral, la calidad de vida de las personas más afectadas y cubrir las necesidades alimentarias, habitacionales, de salud y de educación de la población más vulnerable.

A través del equipo de trabajadores sociales de la entidad, se sigue fortaleciendo los proyectos de asistencia y acompañamiento. Además de la ayuda directa y el otorgamiento de subsidios, se continúa con el envío a domicilio de viandas de alimentos a las personas destinatarias de los diferentes programas.

También se siguen desarrollando, de manera remota y a cargo de distintos profesores, las actividades del Centro Jofesh para Personas Mayores, y se mantienen, entre otras iniciativas, los programas de Voluntariado tendientes a generar contactos, vínculos y cercanía en estos tiempos de aislamiento social.

“Todas nuestras acciones están dirigidas a poder abordar de manera integral el cuidado y el bienestar de la población más vulnerable, proteger sus derechos y poner de manifiesto el sentido de comunidad, justicia y solidaridad”, aseguró la directora del departamento de Programas Sociales.

La tarea social que AMIA lleva adelante, y que ha reforzado en estos tiempos, ha sido posible gracias al acompañamiento de donantes y de diferentes organizaciones. “Para el desarrollo de varios de nuestros programas, señalamos especialmente el permanente apoyo del American Jewish Joint Distribution Committee, y de su representación en nuestro país”, destacaron desde la institución.

Informe del trabajo realizado

Para dar cuenta de todo lo realizado a partir del cambio de contexto que la emergencia sanitaria trajo aparejado, AMIA elaboró un completo documento que resume todas las acciones generadas en el primer año de la pandemia, y que deja en evidencia la rápida capacidad de adaptación que los equipos de trabajo de las distintas áreas llevaron adelante para seguir brindando atención y contención.

Todos los programas detallados en el documento se siguen desarrollando y reforzando actualmente. Se pueden consultar haciendo click aquí.

Entrega de dispositivos a destinatarios del Servicio Social

En el marco de la campaña de donación de dispositivos electrónicos que efectuó recientemente, AMIA entregó 125 auriculares con micrófono a hijos de familias destinatarias de los programas sociales de la institución, para que puedan contar con las herramientas necesarias para participar de las clases que se realizan bajo modalidad virtual.

Para cumplir con este propósito, previo al inicio del ciclo lectivo, la institución convocó a las personas interesadas en colaborar a sumarse a la campaña de inclusión digital. A través de una plataforma online, quienes formaron parte de esta iniciativa solidaria pudieron elegir entre donar alguno de los kits de dispositivos electrónicos, o ayudar con el monto económico con el que se deseaba cooperar.

“Queremos agradecer muy especialmente a quienes colaboraron en esta campaña que lanzamos con el propósito de reducir la brecha digital y brindar más oportunidades para todos. Gracias a la respuesta obtenida, alumnos que provienen de familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad social y económica, van a poder transitar una experiencia educativa inclusiva, con acceso a las herramientas que necesitan”, expresaron desde el departamento de Programas Sociales de AMIA.

“Desde el lunes 10 de mayo comenzamos con la distribución de los auriculares a cada domicilio”, informaron desde el área que organizó la entrega del material logrado en el marco de esta nueva campaña solidaria.

Propuesta de verano para niños/as del Servicio Social

Gracias a un acuerdo entre AMIA y el Centro Comunitario Kadima, durante enero los hijos de familias beneficiarias de los programas sociales de la institución tienen la oportunidad de asistir a la colonia gratuita de verano.

“Todas las actividades que allí se realizan fueron pensadas en función de los protocolos de prevención vigentes y están siendo cumplidos sin excepción alguna ante la pandemia por COVID-19 que estamos atravesando”, informaron desde el Departamento de Programas Sociales de AMIA.

La colonia tiene lugar en la sede de la localidad de Moreno de Kadima, donde el equipo de profesores, docentes y madrijim tiene a su cargo las distintas propuestas recreativas, talleres y actividades deportivas que pueden disfrutar niños a partir de sala de 3 años y hasta sexto grado.

“La alianza institucional que celebramos por segundo año consecutivo permite a las familias contar con un recurso fundamental para que sus hijos puedan divertirse y participar de actividades al aire libre durante el período del receso escolar”, agregaron los organizadores.

El Servicio Social de AMIA evaluó el impacto de la pandemia entre los destinatarios del sus programas

El Departamento de Programas Sociales presentó los resultados del estudio “Incidencia de la pobreza multidimensional en la población atendida por el Servicio Social de AMIA”, que realizó en conjunto con el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, dirigido por Agustín Salvia.

El trabajo, que tuvo como fin de actualizar la información de los destinatarios del Servicio Social de la institución y evaluar el impacto de la pandemia en los hogares atendidos, comenzó con un relevamiento efectuado en el período previo a la emergencia sanitaria (enero a marzo de 2020) y se completó con una segunda etapa de recolección de datos realizada entre octubre y noviembre del año pasado. El relevamiento de los datos estuvo a cargo del equipo de trabajadores sociales de la entidad.

“Al momento de analizar a la población atendida por nuestro Servicio Social tuvimos en cuenta cinco dimensiones: alimentación, educación, empleo, salud y vivienda”, explicó Laura Guardia Mayer, del equipo de Programas Sociales de AMIA. Para evaluar el impacto de la pandemia, se diferenciaron tres grupos de población: hogares con presencia de menores de 18 años, hogares conformados solo por personas de 60 años y más, y hogares sin menores de 18 años.

“Tal como se venía observando en la población asistida por el Servicio Social, entre marzo y octubre del año pasado, aumentó el porcentaje de familias que se encuentran por debajo de la línea de pobreza, de acuerdo con los parámetros establecidos por el gobierno porteño y por el INDEC. Esto se debió, en gran parte, al fuerte impacto que la pandemia produjo en el mercado laboral. La desocupación creció de manera notoria y las familias atendidas por AMIA se vieron seriamente afectadas por esta situación”, remarcaron desde Programas Sociales.

De acuerdo con los resultados presentados, cuyo análisis estuvo a cargo del Observatorio de la Deuda Social, en el resto de las dimensiones (alimentación, salud, vivienda y educación) el impacto resultó más moderado, “probablemente debido a las prestaciones y transferencias de ingresos que esta población recibió tanto por parte de AMIA como por parte del Estado”, señalaron.

Del estudio se desprende que, desde el inicio de la pandemia, no se produjeron fuertes cambios en el grupo conformado solo por personas mayores. Las razones obedecen a varios factores. En primer lugar, esta población cuenta en su mayoría con una jubilación o pensión, por lo que no ha visto comprometida su principal fuente de ingresos. Además, desde el Departamento de Programas Sociales se reforzó el seguimiento y apoyo a esta población mediante el sistema de envío periódico de las viandas de alimentos que AMIA puso en marcha desde que se decretó la emergencia sanitaria; el incremento en la cobertura de los medicamentos y la ampliación de diferentes prestaciones.

A la hora de considerar la dimensión educativa, el estudio demostró que los niños y adolescentes de entre 4 y 17 años continuaron vinculados de manera permanente con la escuela. “El 100% de la población relevada indicó que sus hijos siguieron con las clases de forma virtual”, se informó.

Justamente fue este grupo, el de hogares con niñas y niños, el que más se vio afectado por la interrupción económica que trajo aparejada la pandemia. En este segmento se observa un incremento muy significativo de la desocupación abierta, que pasó del 24% al 46%. “Este importante aumento en la desocupación y el consecuente deterioro en los ingresos de los hogares es una señal de alerta, si se tiene en cuenta que al momento de la segunda medición ya se habían habilitado muchas de las actividades económicas suspendidas al inicio de la pandemia”, señaló Juan Ignacio Bonfiglio, Investigador principal del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

La cobertura de salud también se vio afectada, “probablemente por la pérdida de vínculos con el mercado de trabajo formal y el abandono de medicina prepaga como consecuencia del deterioro de su situación económica”, se señaló.

Un 20% de estos hogares padeció además inseguridad alimentaria severa, es decir que redujeron de manera involuntaria la porción de comida y/o percibieron de manera frecuente experiencias de hambre de algún componente del hogar por problemas económicos durante los últimos 12 meses. “Esta situación se hubiera profundizado si no fuera por las prestaciones que estas familias reciben tanto desde AMIA como por parte del Estado”, remarcó Paula Jait, coordinadora del Servicio Social.

En relación a la vivienda, una proporción significativa de los hogares con menores de 18 años experimentó un deterioro, que se manifiesta en el incremento de los niveles de hacinamiento, que pasó del 15% al 23%, como resultado de los cambios en la composición de los hogares como consecuencia de la pandemia. “Varias familias tuvieron que reagruparse, ya que no pudieron afrontar el pago de un alquiler. Por ejemplo, familias que se mudaron a la casa de los abuelos, quienes sí son propietarios de sus viviendas. También registramos, en menor medida, situaciones de personas mayores que se mudaron con sus hijos y de jóvenes que regresaron a vivir con su familia de origen”, indicó Jait.

Los resultados presentados forman parte de una primera investigación. “Nuestro objetivo es continuar monitoreando la situación de la población destinataria y contar, de este modo, con información certera y actualizada que nos permita fortalecer los programas de asistencia que llevamos adelante con un enfoque de promoción de derechos sociales. Los datos relevados nos permiten optimizar el alcance de nuestra tarea para contribuir de manera directa a lograr mayor inclusión y equidad social”, aseguró Fanny Kohon, directora del área de Programas Sociales de AMIA.